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Mi primera palabra
Yo iba a una fonoaudiologa que se llama Lidia Camargo, yo tenia como 2
años,ella me enseñaba palabras, pava, termo, gato, dedo, auto, taza, colectivo,
camión y cuchara, yo ni mu, no me salían ninguna palabra, un día la llame
le dije VACA, justo golpeaban la puerta era mi mamá, Lidia le dijo ya
va, como me dijistes VACA, se le llenaron los ojos con lagrimas decime
otra vez VACA y bueno yo le dije, ese día fue espectacular yo no podía
hablar muy bien y ahora tampoco puedo hablar muy bien, pero se unas palabras.
Mi memoria
Yo ando muy bien, me acuerdo muchas cosas feas y lindas, me acuerdo una
vez yo me caí de cabeza en la
calle, yo iba con mi abuelo Horacio, íbamos a comprar algo para la comida
justo ese día me invitaron a comer, me acuerdo cuando Nora me hacia una
torta para mi cumpleaños, y a mi me duele muchísimo que ya no este para
este cumpleaños, me acuerdo cuando iba al jardín en el hospital y un día
yo quería ir al baño justito llego Eduardo Pereyra entonces él me llevo
hasta el baño había una rana chiquitita y yo me asuste.
Cuando descubrí un juego
Yo estaba en la otra casa, en la otra computadora, estaba investigado
y encontré un archivo y lo puse para ver que era, me apareció un relato
de archivos, puse un nombre Cat.Exe, me apareció una música, no sabia
que era, tocaba el cursor y se movia el gato, ahí me di cuenta que había
descubierto un juego.
Cuando fuimos a un curso de rehabilitación
Yo con mi papá nos fuimos a Buenos Aires y ahí me rehabilitaban en una
colchoneta de color marrón, las kinesiologas que me hacían la rehabilitación
se llaman Lidia y Raquel Crocci, yo tenia que ir todos los fines de semanas,
yo no sabia tomar en una bombilla y ahí, una chica me enseño, cuando salimos
ese lugar nos fuimos a el departamento de las primas de papá, Raquel Crocci
venía a casa a rehabilitarme, porque yo no podía ir todos fines de semanas,
yo era muy chiquito, tenia 2 años, Raquel trabajo conmigo hasta que yo
tenia 11 años, bueno es así como me acuerdo de todos.
Como fue el viaje de Buenos Aires
El viaje de Buenos Aires fue así, íbamos de un colectivo que se llama
Costera Criolla, el colectivo se rompió y yo tenia un cuaderno y tres
lapiceras de colores roja, verde y negra, y papá me dibujo a mamá y me
dijo que mirará por la ventana y yo mire había vacas y caballos, yo tenia
mucha sed y hambre, y Silvia que era la prima de papá me dio agua, estuvimos
como 2 horas y media esperando hasta que venían a arreglalo a el colectivo,
bueno llegaron y lo arreglaron y llegamos a Buenos Aires en paz y con
vida.
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Cuando fui a un baile
Yo fui al baile cuando egreso Javier Rosatto, "el buque", a la Escuela
Nacional, él me invito, el tío Mariano y la tía Antelia, me llevaron,
una chica me saco a bailar,
la chica no me entendía, ellos nunca supieron que una chica me invito
a bailar esa noche.
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Mi comunión
Mi comunión fue en el Club Estrada, fueron, Eduardo Pereyra, Martín
Burgos, mi tía, por especial fue, Nora Gaitan Mezquiriz, Laura Alberro,
Linda y Facundo Cabral, mi comunión fue el 18 de Octubre 1992.
Mi tía Antelia me regalo una cadena divina con la cara de Jesús,
Eduardo me regalo para poner las fotos, Martín me regalo no me acuerdo
bien, Nora me regalo un despertador que cantaba un gallo, Laura
me regalo un reloj de San Lorenzo, Nilda y Facundo no me acuerdo
que me regalaron, fue un momento muy especial.
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La otra casa
Yo con mi familia vivíamos en una casa que no era linda, era chica, tenia
el baño afuera, vecinos que hacían ruidos en las paredes y con los ruidos
nos molestaban, nos moríamos de frío para ir al baño y bañarnos, cuando
se largaba a llover, agarrate catalina, yo ni podia ir al baño, porque
era imposible era como un cuadrado, mis padres pagaban un alquiler, porque
esa casa no era nuestra, en el año 1996, el día 28 de Julio, domingo,
nos vinimos a la casa nuestra que mis padres hicieron con mucho sacrificio,
una casa toda especial para la silla de ruedas, estoy mucho mejor.
Mi opinión sobre las gente
Yo opino que alguna gente de Ayacucho, a los discapacitados no nos respetan
mucho, los autos paran en una rampa, no hay rampas, no lo solucionan,
en la calle es un desastre, las veredas rotas, no hay una rampa en el
Hospital Publico, es una vergüenza, yo haría una carta para que vean la
situación en que estamos, yo conozco a la gente que nos discriminan, no
había una rampa en la Iglesia y gracias a un hombre que se llama Gerardo
Brizas, yo un día hice una carta a el padre Miguel París, por la rampa,
tanto luchar para que hicieran esa rampa en la iglesia.
Mis papas lucharon mucho para que la gente se de cuenta de las cosas que
pasa un discapacitado.
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